La investigadora en el Grupo de Galaxias y AGNs del IFCA, ha participado en el III Congreso del Espacio, celebrado en Madrid
En Santander, 26 de mayo de 2026. La investigadora del Grupo de Galaxias y AGNs del Instituto de Física de Cantabria (IFCA, CSIC-UC), Maite Ceballos Merino, ha participado en la tercera edición del Congreso del Espacio celebrado en Madrid los días 19 y 20 de mayo, y organizado por la Asociación Española de Empresas Tecnológicas de Defensa, Seguridad, Aeronáutica y Espacio (TEDAE), bajo el lema “Un País, un Espacio". Un encuentro donde estuvo acompañada por representantes de centros de investigación, de la industria aeroespacial y organismos públicos, reunidos para analizar los retos y oportunidades a las que se enfrenta el sector espacial español.
Durante el congreso, los participantes coincidieron en un diagnóstico común: España ha consolidado capacidades científicas y tecnológicas de primer nivel dentro del ecosistema espacial europeo, pero necesita reforzar la estabilidad financiera, avanzar en una planificación a largo plazo y desarrollar una estrategia nacional propia que le permita aspirar a liderar grandes misiones internacionales.
La investigadora del IFCA-CSIC, Maite Ceballos intervino en la mesa redonda “El Espacio, instrumento indispensable para la ciencia y la exploración del cosmos", junto a J. Miguel Mas-Hesse, director del Departamento de Astrofísica del Centro de Astrobiología (CAB, CSIC-INTA); Ignasi Ribas, profesor de investigación del Instituto de Ciencias del Espacio (ICE-CSIC) y del Institut d'Estudis Espacials de Catalunya (IEEC); Eva Villaver, subdirectora del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC); y Fernando Gómez-Carpintero, CEO de Airbus Crisa.
Uno de los principales temas abordados fue el papel del programa científico de la Agencia Espacial Europea (ESA), considerado por los participantes como la gran palanca que ha permitido a la comunidad científica española desarrollar capacidades científicas, tecnológicas e industriales durante las últimas décadas.
En este contexto, Ceballos recordó que el programa científico de la ESA “es un programa obligatorio para todos los Estados miembros, una característica que garantiza su participación y ha contribuido a consolidar la presencia española en misiones espaciales de distintos tamaños y niveles de complejidad".
Como ejemplo de esta evolución, la subdirectora del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), Eva Villaver, mencionó a la misión Arrakihs, la primera misión del programa científico de la ESA liderada desde España y dirigida por el Instituto de Física de Cantabria, para descifrar los misterios de la materia oscura y la formación de galaxias. “Este proyecto representa un hito para el sector espacial nacional y constituye un paso decisivo hacia la participación y el liderazgo en futuras misiones de mayor envergadura", afirmó.
Refuerzo de la inversión en misiones espaciales
La mesa también puso de manifiesto que el liderazgo científico no depende únicamente de la excelencia investigadora. En este sentido, J. Miguel Mas-Hesse subrayó la necesidad de reforzar la inversión en investigación y desarrollo durante las fases previas a la aprobación de las misiones, una condición que consideró esencial para que España pueda competir en igualdad de condiciones con otros países europeos en los procesos de selección y liderazgo de grandes proyectos científicos.
Desde la perspectiva industrial, Fernando Gómez-Carpintero defendió que programas internacionales como BepiColombo o Artemisa permiten desarrollar tecnologías que posteriormente encuentran aplicaciones comerciales y generan nuevas oportunidades de negocio en mercados globales. Destacó la participación española en iniciativas vinculadas al regreso del ser humano a la Luna, consideradas estratégicas para posicionar a la industria nacional en la futura economía lunar.
Otro de los asuntos centrales del debate fue la financiación y la necesidad de dotar al sector de una mayor estabilidad presupuestaria. Ignasi Ribas advirtió que las misiones científicas espaciales “requieren horizontes de desarrollo de entre diez y veinte años, mientras que los mecanismos actuales de financiación continúan operando mediante convocatorias de corta duración y carácter fragmentado". Esta situación dificulta mucho la consolidación de equipos estables, tanto en los centros de investigación como en la industria, y pone en riesgo la continuidad del personal y el conocimiento acumulado.
Los participantes también alertaron de las dificultades que esta realidad plantea para el desarrollo de carreras científicas y técnicas. La obtención de resultados científicos puede demorarse durante décadas en algunas misiones espaciales, mientras que la financiación temporal complica la retención de ingenieros/as o especialistas altamente cualificados, imprescindibles para garantizar la continuidad de estos proyectos.
Maite Ceballos participó en la la mesa redonda “El Espacio, instrumento indispensable para la ciencia y la exploración del cosmos".
Un programa espacial nacional complementario a la ESA
Otra de las mesas redondas abordó la conveniencia de impulsar un programa espacial nacional propio, que complemente la participación española en la ESA. Disponer de iniciativas nacionales permitiría desarrollar tecnologías emergentes, ensayar nuevos conceptos, impulsar proyectos más ágiles y fortalecer las colaboraciones bilaterales con otras agencias espaciales internacionales.
Los participantes del debate en cuestión coincidieron en que este tipo de programas facilitarían definir objetivos estratégicos propias de España, y mejor coordinación entre las capacidades científicas e industriales con sello nacional. Para ello, reclamaron un papel más activo de la Agencia Espacial Española en la planificación a largo plazo y en la articulación de los distintos instrumentos de financiación actualmente repartidos entre diversas administraciones.
Inspirar y divulgar a las nuevas generaciones
El debate concluyó con una reflexión sobre la importancia del talento y de las nuevas vocaciones para garantizar el futuro del sector espacial. Los ponentes coincidieron en que las misiones científicas y de exploración espacial son inspiradoras de por sí para el talento joven, al combinar desafíos tecnológicos con objetivos científicos de gran impacto para la sociedad.
Algunos ejemplos que se mencionaron para este efecto llamada a los jóvenes fueron proyectos relacionados con la exploración lunar, la observación del universo o el desarrollo de nuevas tecnologías espaciales
Por último, se habló de divulgación y la necesidad de comunicar mejor los logros alcanzados por el sector espacial español y acercar los proyectos a la ciudadanía, para reforzar el interés por las disciplinas científicas y tecnológicas. De hecho, el congreso contó con la presencia de Pablo Álvarez, astronauta de la ESA, y una de las voces divulgativas de momento, junto a Sara García, investigadora y astronauta de reserva de la Agencia Espacial Europea.
Más sobre el congreso: https://congresodelespacio.com/
Rebeca García / IFCA Comunicación