Xavier Barcons acompañado de sus antiguos alumnos, alumnas, y personal investigador.
Compañeros y amigas destacan su papel en la creación y consolidación del Instituto de Física de Cantabria y su contribución a la astronomía española y europea
Santander, 30 de septiembre de 2026.- El Instituto de Física de Cantabria (IFCA, CSIC-Universidad de Cantabria) ha rendido homenaje a Xavier Barcons, su primer director, en un acto celebrado ayer en el salón de actos de la Facultad de Ciencias, en el que personal investigador, responsables académicos y antiguos alumnos/as han repasado su trayectoria y su contribución a la construcción del centro desde sus primeros años.
Barcons dirigió el IFCA entre 1995 y 1999, en una etapa en la que el instituto daba sus primeros pasos y el edificio que hoy alberga el centro todavía no se había levantado. A lo largo del homenaje, distintas voces coincidieron en destacar no solo su trayectoria científica, sino también su capacidad para impulsar equipos, generar colaboraciones y proyectar el trabajo del IFCA hacia el exterior.
El acto estuvo conducido por el investigador del IFCA, Francisco Carrera, quien recordó la trayectoria profesional de Barcons y fue dando paso a las distintas intervenciones. Jesús Marco de Lucas, exdirector e investigador del IFCA, rememoró aquellos primeros años y subrayó el papel de Barcons en la creación de las bases sobre las que se asentaría posteriormente el instituto.
“Xavier sentó las bases de lo que sería y fue el IFCA”, señaló Marco de Lucas, que también destacó el vínculo que Barcons ha mantenido con su grupo de investigación y la importancia que siempre ha concedido a las personas que lo integran.
Recuerdo de su etapa como docente
La dimensión docente de Barcons estuvo también presente durante el homenaje. Maite Ceballos, jefa del Dpto de Astrofísica del IFCA y vicepresidenta de la Sociedad Española de Astronomía (SEA), recordó su etapa como alumna y compañera y destacó la importancia que Barcons concedió a la divulgación y a la cultura astronómica.
“Nos inculcó la importancia de la astronomía”, señaló Ceballos, quien agradeció especialmente la influencia de Barcons en las nuevas generaciones de investigadores/as.
También sus antiguos doctorandos quisieron poner en valor esa faceta. Cariñosamente llamados como “sus enanitos”, Alberto Fernández Soto y Nuria Castelló, en representación de los doctorandos de Barcons, repasaron su experiencia durante su formación y destacaron su compromiso con la divulgación científica y con la incorporación de mujeres a la investigación. “Quiero agradecerte que nos hayas dado la oportunidad de cambiar estas cifras” (en referencia al número de mujeres en el grupo), afirmó Castelló.
Una trayectoria con dimensión internacional
El homenaje puso de manifiesto la dimensión internacional de la carrera de Barcons. Rafael Bachiller, exdelegado de España en el Consejo de la Organización Europea para la Investigación Astronómica en el Hemisferio Austral (ESO), recordó el proceso que culminó con la incorporación formal de España a esta organización el 14 de febrero de 2007.
Bachiller destacó el papel desempeñado por Barcons durante los dos años de trabajo previos a la adhesión y señaló que el objetivo no era únicamente acceder a tiempo de observación, sino integrar a España en una de las grandes infraestructuras científicas europeas.
La contribución de Barcons a la misión NewAthena de la Agencia Espacial Europea (ESA) fue otro de los hitos destacados en su carrera. Didier Barret, investigador principal del instrumento X-IFU de esta misión, recordó su participación en el comité de supervisión y su trabajo en el consorcio responsable del instrumento de rayos X. Entre sus principales cualidades, Barret destacó su dedicación, capacidad de trabajo, sentido de equipo y perseverancia.

De izquierda a derecha: Luigi dell’Olio, Patricio Vielva, Xavier Barcons, Celso Martínez y Luis Alberto Fernández.
El legado de un instituto
El actual director del IFCA, Patricio Vielva, destacó la visión de Barcons para proyectar el instituto hacia el exterior y recordó que el centro ha evolucionado hasta convertirse hoy en un centro de excelencia María de Maeztu.
Vielva subrayó que el IFCA “no es únicamente un edificio, sino una comunidad construida sobre una cultura de colaboración, empatía y respeto mutuo”. También puso en valor la participación actual del instituto en grandes proyectos científicos como el instrumento X-IFU de la ESA, LiteBIRD y la misión ARRAKIHS, la primera misión del programa científico de la ESA liderada por España.
En esta línea, señaló algunos de los retos que afronta el centro en los próximos años, entre ellos garantizar el relevo generacional y atraer y retener talento científico, técnico e ingenieril.
La Universidad de Cantabria también tuvo un papel muy importante en la vida de Barcons, su vicerrector de Investigación, Transferencia y Doctorado, Luigi dell’Olio, recordó que en 1995 la institución apostó por la creación del IFCA junto al CSIC. Treinta años después, calificó aquella decisión como un hito para una universidad joven y destacó la importancia de haber confiado en Barcons para poner en marcha el proyecto.
Dell’Olio resumió el legado de Barcons en tres ideas: “la excelencia depende de las personas; los grandes investigadores/as no solo producen resultados, sino que construyen grupos y ecosistemas científicos; y la captación y retención de talento requiere un esfuerzo constante”. El decano de la Facultad de Ciencias, Luis Alberto Fernández, agradeció a Xavier su trabajo "con el que la facultad tiene y tendrá una estrechísima relación".
“Vine para unos días y me quedé 34 años”
El propio Xavier Barcons fue el encargado de cerrar el acto. En su intervención, recordó su llegada a Cantabria: “Vine como ayudante doctor para unos días y me quedé 34 años”, una permanencia que atribuyó también a la hospitalidad que encontró en la comunidad.
Barcons recordó que, tras terminar su doctorado y pasar por Cambridge, regresó a Cantabria, donde puso en marcha el grupo de astronomía de rayos X. “Para mí no hay nada más gratificante que ver que unos siguen aquellas catastróficas decisiones que inicié hace más de 30 años”, afirmó en referencia a las personas que han continuado la labor iniciada entonces.
Durante su intervención repasó también sus distintas etapas profesionales: desde la investigación en física y las observaciones astronómicas hasta la coordinación de proyectos, la dirección de misiones espaciales, la política científica y la gestión de grandes organizaciones internacionales.
Barcons, que ha ejercido como director general de ESO desde 2017 hasta el pasado 31 de agosto, recordó especialmente su trabajo en esta organización y la evolución del proyecto del Extremely Large Telescope (ELT), así como su participación en la misión Athena. “Los éxitos no vienen por planificarlos, sino de oportunidades que uno intenta aprovechar siempre que tenga un entorno favorable”, señaló.
El científico reconoció también que en su trayectoria ha cometido errores y pidió disculpas por aquellos que pudieron afectar a otras personas. De cara a esta nueva etapa, aseguró que mantiene su interés por la comunicación científica y manifestó su intención de compartir la experiencia adquirida durante su paso por grandes instalaciones internacionales.
“Desde mi apartamento en Sitges seguiré los hitos del IFCA”, concluyó entre risas.

El personal del IFCA quiso acompañar a Xavier Barcons en su homenaje.
Una trayectoria ligada al IFCA y a la astronomía española e internacional
Xavier Barcons Jáuregui fue Profesor de Investigación del CSIC y director general de ESO desde 2017. Especialista en Astronomía de rayos X, es miembro fundador de la Sociedad Española de Astronomía, primer director del Instituto de Física de Cantabria, fundador y coordinador de la Red Española de Astronomía y miembro del equipo ministerial que negoció el acceso de España a ESO. A lo largo de su carrera ha combinado la investigación científica con la gestión de grandes proyectos e instituciones internacionales, así como con una intensa labor de divulgación científica.
Su trayectoria queda así estrechamente vinculada a la historia del IFCA, un instituto cuya creación contribuyó a impulsar y cuya evolución ha seguido durante más de tres décadas gracias a ese primer ladrillo que puso en 1995.
Rebeca García / Comunicación