De izquierda a derecha: Fernando Aguilar, Rosa Domínguez, Pablo Arteaga, Sandra Carcedo, Jónatan Piedra, Rebeca García, Lara Lloret y Diego Herranz.
Personal del instituto participa en el curso de The Conversation y la UIMP para mejorar la comunicación científica desde el rigor y la creatividad
Santander, 14 de julio de 2025. Un equipo de ocho personas del Instituto de Física de Cantabria (IFCA, CSIC-UC), formado por personal investigador y de comunicación, han participado en el curso “La aventura de divulgar ciencia en español con éxito”, celebrado los días 9, 10 y 11 de julio en el Palacio de la Magdalena de Santander. Organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) y The Conversation España, el curso ha reunido a reconocidas figuras del ámbito científico y de la comunicación para reflexionar, debatir y formarse en los grandes retos de la divulgación científica actual.
La actividad, inaugurada por Rafael Serralde, Manuel Guzmán, Elena Sanz, Lorena Sánchez, Carolina Pola de Vivar, y Francisco Matorras, se ha estructurado en torno a una serie de “enigmas” científicos que han guiado las intervenciones de ponentes de primer nivel. Entre ellos, la genetista Gemma Marfany lanzó una pregunta provocadora: ¿modificaremos genéticamente a la especie humana?, abriendo un debate sobre la medicina del futuro, la secuenciación genética de embriones en EE. UU. y el impacto de CRISPR, al que describió como “un bisturí de ADN con GPS”.
Núria Casacuberta, experta en océanos, planteó otro dilema: ¿conquistaremos antes Marte que nuestros océanos?, recordando que el fondo oceánico sigue siendo una gran incógnita, más desconocido que el planeta rojo, y subrayando que los océanos son “el corazón oscuro del clima”.
El astrofísico David Galadí abordó el misterio de la materia y la energía oscura, mientras que Pablo Martínez, físico del IFCA (CSIC-UC), centró su intervención en el enigma de la física cuántica, afirmando que “no es que la cuántica tenga falta de información, sino que no estamos acostumbrados a su lenguaje”.

Pablo Martínez (IFCA) planteó el enigma de la física cuántica.
El programa también incluyó espacios para la reflexión colectiva. En las mesas redondas se debatió sobre el papel de la comunicación científica en una sociedad que a menudo busca certezas, mientras la ciencia habla desde la incertidumbre. Se destacó la necesidad de que el personal investigador se comunique con humildad, empatía y vocación, frente al auge de las pseudociencias que ofrecen, erróneamente, seguridad y permanencia.
Hubo talleres como el de Emilio José García sobre cómo diseñar charlas de divulgación memorables, y conferencias tan destacadas como la del cardiólogo Valentín Fuster, acompañado por la periodista Cristina Sáez, que defendió el valor de crear alianzas entre buenos científicos y buenos comunicadores. También se presentó el libro Informando de ciencia con ciencia, una colaboración entre la Fundación Lilly, The Conversation España, FECYT y la AECC.
Otras intervenciones notables fueron las de Carmen Torrijos, que ofreció herramientas de inteligencia artificial para divulgadores, y la catedrática Estrella Montolío, que enseñó recursos lingüísticos para mejorar el impacto de los textos científicos. El broche final lo pusieron el cantautor y médico Jorge Drexler junto al neurocientífico Xurxo Mariño, en un diálogo sobre la conciencia, el lenguaje y la música titulado Los enredos de la mente, que incluyó intervenciones musicales en directo.
Rebeca García / IFCA Comunicación